RESPUESTA DE CIDH Y CNDH ANTE LA LEY DE SEGURIDAD INTERIOR EN MÉXICO ¿PARTIDOCRACIA MILITARIZADA?

Tlaxcala 5 diciembre 2017 (Hugo De Jesús, infortlax) Como parte de las “nuevas” Leyes propuestas e impulsadas por Enrique Peña Nieto actual presidente del estado Mexicano, La Ley de Seguridad Interior la cual ya se ha sido aprobada el pasado jueves 30 de Noviembre del año en curso por la Cámara de Diputados y Senadores, misma que está en proceso de ser analizada por el Senado de la Republica.
La imperiosa necesidad, como lo dijo el Presidente Peña Nieto busca definir (antes de ser aprobada la propuesta) los medios y alcances por parte de las fuerzas armadas, en otras palabras, un marco jurídico adecuado para decidir tanto la manera en cómo protegerse con recursos legales ante sus acciones extra militares y quién debe estar a cargo de la seguridad pública del país (Policía o Militares).
Tal hecho ya materializado y en análisis, repercute en proporciones gigantescas en la sociedad mexicana. Jan Jarab quien es el representante de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) ha enviado una carta, con fecha 4 de diciembre de 2017 a la Cámara Alta del mismo, haciendo énfasis en 14 puntos:
1. Ambigüedad de conceptos. 2. Violación al principio de necesidad. 3. Papel indebido de las Fuerzas Armadas. 4. Sometimiento de la autoridad civil al mando militar. 5. Ausencia de controles. 6. Ausencia de políticas de fortalecimiento de las instituciones. 7. Indebida regulación del uso de la fuerza. 8. Indebida protección y garantía de los derechos humanos. 9. Afectaciones a la protesta social. 10. Ausencia de transparencia. 11. Lesión a la autonomía. 12. Inconstitucionalidad e inconvencionalidad. 13. Ámbito de excepción del derecho procesal administrativo. 14. Ausencia de explicitud de los principios rectores
Lo que tiene preocupada a la Oficina del Alto Comisionado en México es esta crisis y sus consecuencias, como lo escribe el mismo representante Jarab (2017) en dicha carta:
“En diversos espacios públicos, incluido el Senado de la República, la ONU-DH ha declarado la inconveniencia de emitir una ley como la que se propone porque, entre otras consideraciones, generaría riesgos para la vigencia de los derechos humanos, no aportaría soluciones reales para enfrentar los enormes retos que en materia de seguridad enfrenta el país, fortalecería el statu quo, reduciría los incentivos para profesionalizar a las instituciones civiles y favorecería la consolidación del paradigma militar en materia de seguridad, el cual no ha reducido la violencia y ha aumentado las violaciones a los derechos humanos”(2017:2).

Imágenes extraídas de desde la cuenta de Twitter de Fundar México.


Dentro del mismo tenor La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió un comunicado, el No. 200/17 para ser específicos, donde son claros al expresar su preocupación ya que “contiene preceptos contrarios a estándares en materia de derechos humanos. Según la información recibida, este proyecto de ley significaría la normalización, regulación y la permanencia de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública”.
Describen que en México derivado de su visita en el 2015 “la experiencia demuestra que la intervención de las fuerzas armadas en tareas de seguridad interna en general viene acompañada de violencia y graves violaciones a los derechos humanos”.
La CIDH señala que reiteradas ocasiones remarca que es necesario aclarar las funciones tanto de la policía como las fuerza militar ya que al ser instituciones diferentes con respecto a sus fines tanto en entrenamiento y preparación, la CIDH (2017) es clara “La distinción entre las funciones que le competen a las fuerzas armadas, limitadas a la defensa de la soberanía nacional, y las que le competen a las fuerzas policiales, como responsables exclusivas de la seguridad ciudadana, resulta un punto de partida esencial que no puede obviarse en el diseño e implementación de esa política pública”.
Por su Parte la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) donde establece que la aprobación de esta ley genera la posibilidad de vulnerar derechos y libertades básicas en favor de los mexicanos, volviendo a señalar esa ambigüedad entre las tareas para las que fue diseñada tanto la milicia y la policía mexicana.
En uno de los puntos se señala que la Ley de Seguridad Interior en la firma planteada favorecerá un uso discrecional de las Fuerzas Armadas, dando como resultado delegar toda la responsabilidad a los militares fomentando el uso de fuerza para abatir actos ve diolencia e inseguridad.

Imágenes extraídas de la cuenta de Twitter de Fundar México.

Recordemos que hasta el General Salvador Cien Fuegos Secretario de Defensa Nacional, declaro que las fuerzas militares no estudiaron para perseguir delincuentes.




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